El método 1930

Proceso

Ingredientes, tiempo y oficio

Una receta comienza mucho antes de llegar al horno.

Comienza con la harina, el agua, el tomate, el aceite y cada una de las materias primas que participan en ella.

Continúa con las manos que trabajan la masa, con los tiempos de descanso, con la fermentación y con la atención dedicada a cada pequeño cambio que ocurre durante el proceso.

En 1930 entendemos la elaboración como una sucesión de decisiones.

Cada ingrediente cumple una función.
Cada etapa necesita tiempo.
Cada detalle modifica el resultado.

Manos trabajando una masa húmeda y aireada

La masa no se apura.Se acompaña.

Ingredientes

Todo comienza con los ingredientes

Las recetas tradicionales suelen construirse con pocos ingredientes.

Precisamente por eso, cada uno importa.

No alcanza con conocer su nombre. Hay que comprender cómo se comporta dentro de la preparación.

Harina
La harina construye la estructura de la masa. Su fuerza, absorción y comportamiento determinan buena parte de la elasticidad, la fermentación y la textura final.
Agua
El agua hidrata la harina y permite que la masa evolucione. Cantidad, temperatura y forma de incorporación modifican completamente su comportamiento.
Sal
Aporta sabor, fortalece la masa y participa en el control de la fermentación.
Levadura
Una pequeña cantidad puede transformar completamente una masa. Su trabajo necesita tiempo y condiciones adecuadas.
Aceite de oliva
Participa en sabor, textura y cocción. También forma parte del carácter de muchas de nuestras preparaciones.
Tomate
Buscamos equilibrio entre acidez, dulzor, textura y madurez. Una buena salsa debe acompañar a la masa sin ocultarla.
Quesos
Seleccionados por sabor, humedad, elasticidad y comportamiento durante la cocción.
Hierbas y especias
Utilizadas para complementar, nunca para cubrir los sabores principales.
Harina, tomates, mozzarella y aceite de oliva

Los ingredientes son simples.El trabajo sobre ellos no lo es.

Nuestra salsa

Salsa de tomate con tomates reales

El tomate es el ingrediente que define el carácter de una pizza al molde.

Por eso trabajamos con tomates reales: maduros, seleccionados y procesados por nosotros.

De ahí nace nuestra preparación de tomate, equilibrada en acidez, dulzor y textura. Una salsa que acompaña a la masa sin ocultarla.

Si el tomate no está bien, la salsa no sale bien.
Y si la salsa no está bien, la pizza tampoco.

Cosecha de tomates maduros en la plantaSalsa de tomate 1930 con tomates, ajo y especias

Nuestra cocina

Ingredientes propios

Gran parte de lo que servimos no se compra listo. Se elabora.

La masa, la salsa, los panes y la salumeria nacen en nuestra cocina, con procesos definidos, tiempos propios y materia prima seleccionada.

Cuando el ingrediente es propio, el control es completo: elegimos la materia prima, definimos el proceso y respondemos por el resultado.

Ingredientes propios. Procesos propios. Productos propios.

Elaboración de salumeria propia en el local

Fiambres y charcutería

Lo que se suma a la pizza

Una pizza al molde se construye con masa, salsa y queso. También con lo que se le suma.

Trabajamos con fiambres y charcutería curada: jamones, salames, chorizos y embutidos madurados, elegidos por su proceso, su perfil de grasa y su intensidad.

Un fiambre no es un adorno. Aporta sal, aroma y carácter. Por eso su selección importa tanto como la de la harina o el tomate.

El corte también participa. Grosor, tamaño y forma modifican cómo se dora, cómo se funde y cómo se reparte en cada porción.

Cada uno tiene su momento dentro de la preparación. Algunos acompañan desde antes del horno. Otros se incorporan al final, cuando el calor ya hizo su trabajo y todavía puede respetarse su textura.

Un buen fiambre no cubre la pizza.
La completa.

Jamón curado, lomo y embutidos madurados sobre la mesa
Jamón curado
Salado y madurado con calma. Aporta sapidez y un aroma que aparece apenas se corta.
Salame
Carne, grasa y especias en equilibrio. Define el carácter de una pizza sin tapar lo demás.
Chorizo
Intensidad alta. Se dosifica con criterio, no se acumula sobre la masa.
Lomo y embutidos madurados
Magros, firmes y de corte parejo. Se incorporan cuando todavía puede respetarse su textura.

La charcutería no se agrega por cantidad.Se elige por carácter.

El formato

La pizza es al molde

Nuestra pizza no se estira sobre la mesa ni se lleva directa al horno.

Se hace al molde.

El molde recibe la masa antes de la cocción y la acompaña mientras termina de desarrollarse. Allí gana altura, aire y estructura.

El contacto con el molde define la base: una superficie dorada y firme, capaz de sostener salsa, queso y fiambres sin humedecerse.

También define los bordes: más altos, con la corteza que buscamos.

Por eso la masa 1930 no se piensa suelta. Se piensa para un molde.

Pizza al molde 1930 en su bandeja con una porción levantada

El molde no cambia la receta.Cambia la pizza.

El oficio

La masa

La masa es un organismo en transformación.

Desde el momento en que harina y agua se encuentran comienzan procesos que continuarán durante horas.

Amasado, hidratación, temperatura, reposo y fermentación modifican continuamente su estructura.

El trabajo consiste en acompañar esos cambios.

Hidratación
El agua permite desarrollar una masa ligera, flexible y aireada.
Amasado
Organiza y fortalece la estructura.
Reposo
Permite que la masa se relaje y continúe desarrollándose.
Fermentación
Durante la fermentación aparecen gases, aromas y transformaciones que definirán buena parte del producto terminado.
Tiempo
El tiempo es uno de los ingredientes fundamentales de la receta.
Temperatura
Una diferencia de pocos grados puede modificar completamente una fermentación.
Manejo
La masa necesita ser trabajada sin destruir la estructura que se ha desarrollado durante horas.
Manos sosteniendo una masa fermentadaTrabajo de la masa sobre la mesa de panadería

Una masa puede seguir una receta perfectay aun así necesitar la experiencia de quien la trabaja.

La fermentación 1930

24

24 horas

La masa 1930 comienza con una fermentación lenta de 24 horas.

Durante ese tiempo cambia su estructura, desarrolla aromas y comienza a adquirir las características que buscamos en nuestra pizza al molde.

Después del primer proceso, la masa pasa a la bandeja. Allí comienza una segunda fermentación.

3

Segunda fermentación

3 horas

Ya dentro del molde, la masa continúa desarrollándose durante aproximadamente tres horas.

Es en esta etapa cuando gana volumen, aire y estructura antes de entrar al horno.

30 horas pueden caberen una pizza.

Masa fermentada dentro de la bandeja con burbujas y estructura

El cuidado

Cuidar la masa

Una masa no se trabaja únicamente siguiendo un reloj.

Hay que observarla.

Temperatura ambiente, humedad, harina y fermentación pueden producir pequeñas variaciones todos los días.

El oficio aparece precisamente allí.

En saber cuándo esperar.
Cuándo tocar.
Cuándo plegar.
Cuándo dejarla tranquila.
Cuándo está preparada para entrar al horno.

Hay momentos en los que trabajar la masasignifica no tocarla.

El proceso 1930

Del primer gramo de harina al horno

  1. 01

    Selección

    Elegimos las materias primas.

  2. 02

    Pesaje

    Cada ingrediente se mide.

  3. 03

    Mezcla

    Harina y agua comienzan a formar la masa.

  4. 04

    Amasado

    Se desarrolla estructura y elasticidad.

  5. 05

    Reposo

    La masa comienza a relajarse.

  6. 06

    Fermentación

    24 horas de desarrollo.

  7. 07

    Bandeja

    La masa se coloca cuidadosamente en el molde.

  8. 08

    Segunda fermentación

    3 horas adicionales de desarrollo.

  9. 09

    Salsa

    Se incorpora nuestra preparación de tomate.

  10. 10

    Primer horneado

    El calor comienza a fijar la estructura.

  11. 11

    Ingredientes

    Quesos y demás ingredientes completan la receta.

  12. 12

    Horneado final

    Color, textura y punto de cocción.

  13. 13

    Reposo

    Un breve momento antes de cortar.

  14. 14

    Servicio

    La pizza está lista.

Horno de leña 1930 encendido junto a las pizzas en sus moldes

El horno

El momento del fuego

Después de horas de fermentación, el horno transforma la masa en cuestión de minutos.

La temperatura desarrolla la corteza. La base comienza a dorarse. El interior conserva aire y humedad. Los ingredientes comienzan a integrarse.

El horneado necesita equilibrio.

Demasiado calor puede quemar antes de cocinar. Muy poco puede secar la masa antes de desarrollar correctamente su estructura.

El horno completa un trabajo que comenzó muchas horas antes.

El cuidado por los detalles

Los pequeños gestos

Una gran parte del resultado final ocurre en acciones que parecen pequeñas.

Aceitar correctamente una bandeja.
Extender una masa sin desgarrarla.
Distribuir una salsa de manera uniforme.
Respetar un gramaje.
Esperar unos minutos más.
Controlar el horno.
Cortar correctamente.
Servir en el momento adecuado.

Son pequeñas decisiones repetidas cientos de veces.

El factor humano

Las manos

Las recetas pueden escribirse. Los gramajes pueden medirse. Los tiempos pueden registrarse.

Pero todavía hay una parte de la cocina que depende de las personas.

Las manos reconocen textura. Los ojos observan color. El olfato reconoce una fermentación. La experiencia permite interpretar pequeñas diferencias.

Por eso el proceso 1930 combina procedimientos definidos con formación práctica.

El conocimiento técnico organiza el trabajo.
El oficio permite interpretarlo.

Calidad

Calidad durante todo el proceso

La calidad no aparece al final.

Se construye desde el primer ingrediente.

Por eso el control acompaña todas las etapas.

Materias primas
Selección y recepción.
Conservación
Temperaturas y condiciones adecuadas.
Gramos
Recetas y proporciones definidas.
Fermentación
Tiempo y temperatura controlados.
Producción
Procedimientos definidos.
Horneado
Temperatura y punto de cocción.
Producto final
Textura, estructura, sabor y presentación.

La calidad no se revisa solamente al final.Se construye durante todo el proceso.

El respeto por el producto

Tiempo, oficio y cuidado

Cocinar también implica una forma de respeto.

Respeto por quien produjo un ingrediente. Por quien desarrolló una receta. Por quien trabaja la masa. Por el tiempo necesario para que una fermentación ocurra.

Y finalmente por quien va a comer aquello que preparamos.

Ese cuidado cotidiano forma parte del proceso 1930.

No necesita verse.
Tiene que sentirse en el resultado.

Fotografías: archivo 1930 y Wikimedia Commons (licencias CC BY 2.0 y CC BY-SA 4.0).

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